A pesar de que son muchos los trabajos que hasta el momento han apuntado el tamaño poblacional como el motor principal de la viabilidad de las poblaciones a largo plazo, estudios recientes recalcan la importancia de la variabilidad genética y la distribución espacial (medida a través del aislamiento) de las poblaciones para asegurar su persistencia (Ellstrand & Elam, 1993).
De hecho, en algunos estudios, el número de individuos de una población se toma como medida indirecta de la variabilidad genética (Lande & Barrowclough, 1987). Esta idea induce a pensar que serán viables aquellos tamaños poblacionales que sean capaces de recoger gran parte de los genes de la población, permitiendo un grado de adaptación alto en presencia de perturbaciones.
En el presente trabajo se plantea como objetivo general el reforzamiento de las poblaciones de A. charidemi en su área de distribución (41 Ha) en la Sierra de Cabo de Gata, Almería (Tabla 1, Figura 1).
Asumiendo los 150 individuos de la población del Cerro de la Vela Blanca como un tamaño poblacional estable (Sáinz-Ollero y Hernández-Bermejo, 1979; Hernández-Bermejo y Pujadas, 1999), como objetivos específicos se plantea:
• Alcanzar un mínimo de 150 individuos en cada una de las tres poblaciones reforzadas (El Sabinar I, El Cerro de la Testa y El Cigarrón), en un periodo de 5 años.
• El tamaño mínimo viable de 150 individuos por población se mantenga a medio plazo (10 años).

Indice